lunes, 5 de enero de 2009

Reencuentro

Quise atar los pies al tiempo
con la soga humana de nuestros cuerpos.
Intenté ahorcar tus no puedo y mis yo quiero
hasta dejarles sin aire por un momento (eterno).

Hubiera rodeado al aire de Madrid
haciéndole un nudo marinero;
hubiera fustigado tu machismo
para que en tiempos futuros
se esconda la mujer que llevo dentro.

Por la soga humana de nuestros cuerpos
trepó mi alma a la altura de tu cielo,
se deslizaron mis inseguridades
para que reptaran por el suelo;
se enroscaron todas mis dudas
deslizándose por tus drelos.


Porque nuestros cuerpos desnudos
tienen la forma de mis sueños,
porque anudada a tu cintura
desaparecen todos mis miedos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario