miércoles, 31 de diciembre de 2008

Mi sensación


Lo imaginado,
es bamboleado.
Ni mejor, ni peor,
sino todo lo contrario.
Tiempos desincronizados:
Mientras tu aterrizas,
yo estoy volando.
Intentar secuestrarte
y ya pedían tu rescate.
Entregarte,
porque no eres mío.
Entregarme,
porque soy tuya.
Querer encontrarme
en tu corazón,
y ver mis restos esparcidos,
por el suelo,
junto a tu pantalón.

martes, 30 de diciembre de 2008

Estas aquí

Sonar el teléfono;
y reír y gritar,
y bombear y estallar.

Escucharte;
y quererte abrazar,
y hacerte real,
y poder respirar.

De nuevo aquí;
de nuevo viva.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Presensamiento

Presentirte,
y notarte cerca
aunque puede que estes lejos.
Quizás volando,
quizás ya en tierra.
Y quererte mío,
tuya, nuestro.
Y escucharte
para remontar mi vuelo.
No sé cuando,
pero hoy te presiento.
Quizás sean mis ganas,
quizá sea tu deseo,
pero sé que presentirte
es esto que estoy sintiendo
que mis muros se van abriendo,
que mis alas extendiendo
que te siento
mío, tuya,
pero sobre todo nuestro.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Sobre canciones

Qué no daría yo por ser una princesa
que tuviera 19 dias y 500 noches
para encontrar mi tactica y mi estrategia.
Ojala el corazón nunca se partiera y
el amar y el querer no fuera una quimera.
Quisiera ser amanecer y
una mujer desnuda y en lo oscuro
para poder verte cada mañana
apenas fueran 5 minutos.
Que sobre un caballo de cartón cabalguemos y
que unas alas de colibrí nos lleven muy lejos.
Resumiendo,
que sólo quiero estar encima de tu pelo,
que nuestro amor no tenga antifaz
y ser tu guajira para volar contigo
por el (primer o segundo o tercer o cuarto) mundo entero.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Las cuentas

Llevo la cuenta atrás de besos,
de abrazos, de caricias,
de orgasmos,
de conciertos,de llamadas,
de días llenos de nada,
de madrugadas desveladas,
de noches vacías,
de horas sin ganas.
Pero tengo una cuenta delante de soles,
de sonrisas, de alegrías,
de esperanzas, de mitades,
de mensajes que guardo en el alma,
de canciones susurradas,
de reencuentros esperados,
de ilusiones renovadas.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Tu silla

En esta noche siempre me faltan cuerpos
aunque las sillas se llenen de almas.
Almas muertas, almas viajeras,
almas enfermas, almas sin alma.
Almas que duelen por su ausencia,
almas bulímicas que vomitan su alegría,
almas en pena que emborrachan su tristeza,
almas cobardes que planean sus huídas,
almas que brindan porque siguen siendo almas;
almas suicidas que pelean con la vida.
En esta noche siempre me faltan cuerpos
con los que reir,
a los que abrazar,
a los que besar.
Y ahí estaba tu silla,
(aparentemente vacía)
en la que he sentado a mi alma,
que también añoraba tu compañía.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Noche¿buena?

Ausencias que duelen
a pesar de la cercanía;
ausencias que alivian
a pesar de la lejanía.
Platos que se llenan de
propósitos biodegradables;
sueños que se escriben
sobre papeles reciclables.
Penas que se ponen la máscaras,
máscaras que tapan la alegría,
alegrias que se empañan con reproches,
reproches para los que no existen medicinas.
Así es la noche
a la que se le obliga a ser buena,
y no es más que noche.

martes, 23 de diciembre de 2008

El caminar

Caminar en círculo,
y de pronto,
chocar con una esquina.
Darme la mano
y sacarme de golpe.
Caminar en tu compañía
sobre cuadrados y triángulos.
Salir de la espiral
y andar en línea recta.
Con la cabeza bien alta
y la mirada al frente.
De tu mano,
aunque no estes.
Con tu alma,
aunque no la vea.

lunes, 22 de diciembre de 2008

El día

No sé cuando, pero si sé cómo.
Con todas mis ganas y los mismo modos.
Con muchas sonrisas, y mucho deseo;
con pocas palabras y superávit de besos.
Con todos mis miedos y algunos de tus sueños,
con mucha impaciencia y con nuevos proyectos.
Con toda tu calma y algo de mi locura,
con todas mis preguntas y algunas de tus dudas.
Con todo lo que dejaste y todo lo que cuidé,
con mucho de lo que te llevaste y todo lo que olvidé.
Con toda mi alegría y tu triple ciudadanía.
Con todo lo que tú quieras,
con todo,
estaré ese día.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Conversación

- ¡Cuéntame!
- ¿Qué quieres saber?
- Todo lo qué me quieras contar.
- Eso es como no decir nada.
- Pues nada, entonces.
- No me gusta el agua
- ¿¡No te gusta el agua!?
- ¿Tú que crees?
- Ya no sé.
- Pues cuando sepas preguntáme y te contestaré.
- Entonces sólo abrázame.

sábado, 20 de diciembre de 2008

La espiral

Recuerdo cómo duermes,
y cómo duermes me hace soñar,
y los sueños tienen alas,
y las alas me permiten volar,
y volar me lleva lejos,
y lejos es dónde tú estas,
y dónde tú estas es mi refugio,
y mi refugio me da seguridad,
y la seguridad es lo que me falta
cuando te busco y no te puedo encontar.

viernes, 19 de diciembre de 2008

La espera

Los días me van pesando,
y cada vez el camino se hace más largo.
Los pies se me anclan en las aceras,
y mi cuerpo se está destintando.
Mi voz no encuentra las palabras;
mis manos no saben que tocar.
Y sigo buscando maneras
de seguir para no parar.

Y resulta que cada vez tengo más ganas,
y resulta que cada vez te extraño más,
y resulta que la tomo con quién no debo,
y resulta que ya no me sé salvar.

Y de pronto tu silencio me oprime,
y de pronto tu vacío no me deja respirar,
y de pronto aparece tu recuerdo,
y de nuevo sólo me queda esperar.

jueves, 18 de diciembre de 2008

¿Quién soy?

Si dicen que soy
será porque es,
pero sé que si soy,
dejo de ser.
Y sin saber si soy
lo que quieren que sea,
sé que quiero ser
la misma que era.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Mi tesoro.

Desde mi cuarto,
la vida aún es sueño.
Discos, juguetes, ropa, cuadernos que me lleva a otros tiempos.
Quizá más felices,
y sin duda, más sinceros.
Tiempos en los que no valoraba lo que hoy me salva.
Tu beso en las mañanas,
el desayuno en la cocina,
1,2,3 y correr hacia tus brazos...
Y ahora tú estás en él.
Tus notas, tu calculadora,
tus ceniceros, tu soledad
y mi recuerdo.
El tiempo pasa y yo me juzgo.
Y aunque a veces no sé,
intento curar las heridas que un día abrí
con mi despedida.
Tan cerca y cuánto me alejo.
Hoy hago recuento.
Quizá porque es Navidad.
Miento.
Simplemente porque te quiero.

martes, 16 de diciembre de 2008

Me faltas

Hoy soy un puzzle
al que le faltan varias piezas.
Intento encajarme
pero mis esquinas estan desgastadas.
Me lleno de recuerdos,
para tenerte siempre presente,
pero hoy me faltan:
tus manos deslizándose por las 6 cuerdas;
tus drelos para ahorcar este tedio;
tu voz para acariciar este alma;
tu cuerpo para saciar mi deseo;
tus letras para entender a este mundo.
Hoy me sobra tu ausencia
para llenar este breve espacio en que no siempre estás.

lunes, 15 de diciembre de 2008

LA NOCHE

Llego de trabajar con murciélagos en el estómago
y oscuridad en las entrañas.
Sensación de vacío.
Soy un cuerpo levitando sobre una mente saturada.
Preguntas retóricas; respuestas sabidas.
Lucha interna conmigo como única superviviente.
Respiro hondo y veo los primeros rayos de Sol.
Comienza un nuevo día.
Y de nuevo hay luz.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Las ganas

Las ganas controladas son deseos asesinados por asfixia.
Son como pájaros encerrados en jaulas de oro.
Las ganas son para satisfaccerlas y si se las ahoga,
se van quedando sin vida.
( Cómo las rosas que se van muriendo en vasos de agua )
Las ganas acostumbradas a no poder respirar,
se acaban suicidando.
Y el suicidio de las ganas, es el asesinato de la ilusión.

sábado, 13 de diciembre de 2008

El más grande de los besos

El más grande de los besos llegó desde Santiago,
atravesó mares de soles,
atravesó mares de dudas,
viajó sin pasaporte ni visado.

El más grande de los besos ha venido con tu nombre,
me ha tomado de la mano
me ha traído tu recuerdo,
se ha quedado a mí abrazado.

El más grande de lo besos,
es el más grande de los regalos,
porque vuelve a darle cuerda
a éste corazón desacompasado

viernes, 12 de diciembre de 2008

Autoengaño

Intento reir,
y siento como se me salen las carcajadas por los ojos,
a borbotones,
mojando mis mejillas y borrando las sonrisas pintadas.
He de presuponerte,
y yo tan sólo quiero sentirte.
Si te dije que me acostumbré,
es mentira.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Acostumbrándome

No sé que hora es.
El tiempo no pasa desde que no estas en Madrid. Las calles se han alargado y me da pereza caminarlas, y las noches nunca acaban si no me esperas al final de ellas. Mis amaneceres se han oscurecido desde que tus alarmas no suenan, y mis oídos se han taponado desde que tu voz no los acaricia. Mis manos andan patosas, destruyendo lo que tocan, y mi cuerpo está deshaciéndose con las gotas de lluvia que le mojan.
Aún así...
a todo se acostumbra una,
y aunque no sepa qué hora es,
ni quién soy,
ni a dónde voy,
mientras tenga tu recuerdo,
me seguiré salvando.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Dudas

Cómo una funambulista inexperta caminando
sobre un cordel de ilusiones... .
Mirar hacia abajo y no ver la red.
(Si caigo, ellas lo harán conmigo).
Y seguir adelante con la cabeza bien alta.

martes, 9 de diciembre de 2008

Confesión

Todas las que fui me han ido abandonando
y ahora estoy aquí
, reinventándome,
sin saber por dónde empezar.

La libertad

Gema Corredera está presa en Puerto Rico por residir ilegalmente en los EEUU y Pilar, junto con algunos cantantes que están en Madrid, han organizado hoy en el Yemayá el Primer Festival "Ciudad Non ghetto" para recaudar fondos para la fianza.
Esta circunstancia no me afecta directamente de un modo personal, sino que me afecta como a cualquier humano que de verdad lo sea, es decir, que tenga humanidad. Y además tampoco estoy totalmente de acuerdo con la idea de "ciudad non ghetto" como solución, pero ya sabes tú mi costumbre de apropiarme de los problemas de los demás y hacerlos un poco míos, así que allí que he ido, y volviendo para casa no podía quitarme de la cabeza la palabra libertad.
Nunca le había dado a esta palabra su verdadera valor hasta que un día la perdí. Y hoy, en el concierto, al rememorar de nuevo aquellos tiempos en los que, por estar encerrada, me ví sin ella y, recordando también cómo cuando la recuperé, me convertí en lo que soy ahora, me entró de nuevo la necesidad de revalorar dicho término y de hacértelo saber. Porque el hacerlo es mi peculiar manera de acortar las distancias que hoy nos separan y sentirte más cerca en estos días que tanto te echo de menos. Porque escribirlo, sabiendo que algun día lo leerás, te hace partícipe de mi vida. De esa vida en la que, ahora que estás tan lejos, tanta falta me haces.
Y ya, después de suspirarle a la madrugada, puedo irme a dormir tranquila mientras tu voz acuna mis miedos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Consejos de cartón

Los consejos de cartón con la lluvia se deshacen
y lo poco que quedan de ellos se filtran por las alcantarillas.
Los venden en las tiendas de sengunda mano,
dónde la gente los deja por inservibles.
Y sin embargo siempre hay alguien que los compra y que
, sin pedirselos,
te los regala.
No los quiero.
De nada me sirven ahora que
, aunque lejos,
siento que estas.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Diciembre

Hoy tu ausencia me ancla al suelo porque es Domingo y porque llueve. Y sin embargo puedo volar cuando pienso en los soles que te estaran alumbrando y a los que tú alumbraras.
Pero aquí sigue lloviendo y es Domingo, y te echo de menos.
Diciembre se me está atravesando en el estómago.
Demasiadas luces de navidad que me deslumbran.
Demasiada mentira en los escaparates.
Demasiadas personas que me faltan.
Demasiados planes que no quiero hacer.
Demasiado frío en los huesos.
Y pienso en mil huídas para escapar de este mes que viene vestido de blanco y con hielo en las manos, pero en Madrid está lloviendo, y es Domingo, y me haces falta.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Te recuerdo así

con el te quiero en el precipio de tus labios.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Todo esto y mucho más

Esta ansiedad que se me escapa.
Este silencio que me grita.
Esta soledad que me acompaña.
Esta urgencia de ti.

Este refugio en construccion.
Esta tarde mojada.
Esta sonrisa etrusca.
Este Diciembre sin ti.

Todo se me junta.
Todo se me esparce.
Todo se concentra
en medio de mi vida,
y al borde de la tuya.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Este cielo no tiene comparación... ¡PERO TE EXTRAÑO!

( Y de nuevo le das cuerda a mi corazón )

Sensamiento

No me quieres más de lo preciso.
No tienes fiebres altas de amor.
Controlas tus sentimientos y,
al demostrar tu pasión,
eres politicamente correcto.
Subyugas tus emociones,
atándolas a la cordura.
Y sí te sorprendes dormido entre mis brazos,
soñando en alto tus deseos,
te despiertas y les echas formol.
Les anestesias.
Y te sientes más seguro,
y vuelves a tomar distancia,
y te pones de nuevo en tu lugar:
ni muy lejos ni demasiado cerca.
Para ese entonces ya te he amado,
me he despeinado,
me he emocionado y
hasta me has escuhado llorar.
Me he desbordado,
te he buscado y
he recogido del suelo los trozos de orgullo y amor propio que,
aunque más bien pocos,
he encontrado.
Pero no importa
(¡y cómo lo sabes!),
siempre que quieras dejarte querer
ahí estaré para darte uno o dos masajes.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

La llamada

Tú,
no aceptas la llamada.
Quieres salvarme de pobre.

Yo,
te llamo.
Necesito tu voz para sentirme rica.

Y de fondo,
me susurras al oído:
"quando a gente gosta
é claro que a gente cuida..."

Mientras tanto,
intentaré dormir...

martes, 2 de diciembre de 2008

Ella

Hoy quedé con Esther, ya sabes, mi amiga AMIGA.
Ella tiene la capacidad de cambiar el color de mis días.
Si son oscuros los vuelve claros y si son claros los hace brillantes.
No tiene nada que ver conmigo
y sin embargo ha llegado a conocerme y, lo que es más dificil,
entenderme (o al menos no juzgarme).
Nos conocimos en la Universidad. Me copió en un exámen.
¿Resultado?, la única asignatura que ha suspendido en su vida.
Ahí fue cuando le rompí todos sus esquemas y sé que todavía anda buscando trocitos para volverlos a recomponer (aunque ya no se esfuerza demasiado en encontrarlos)
Es una mujer muy listingente (mezcla de listeza e inteligencia) con bastantes miedos e inseguridades que ha ido transformándolos en prólogos de libros de escritores importantes;
en Premios de Literatura de Relatos Cortos;
en artículos freelance para revistas como Marie Claire;
en puestos de trabajo para la agencia EFE de noticias y
...¡la última!...en una Beca de Periodismo en el Parlamento Europeo.
Ya ves, yo tambien tengo amistades inteligentes aunque no esten de moda.
Esther es uno de los tesoros más valiosos de mi vida.
Es la otra posibilidad de las cosas que yo no veo.
Es el café deshacedor de nudos en el estómago.
Es el abrazo cuando menos lo pido y más lo necesito.
Es el mensaje de madrugada diciéndome que se acuerda de mi cuando ni yo sé quién soy.
Es el dedo que se lleva la lágrima que acaba de rodar por la mejilla.
Hoy quedé con Esther
Hoy escuché de nuevo mi risa

Mi risa

Hace tiempo que no oigo mi risa.Ahora simplemente la leo. Se ha quedado muda y se ha convertido en vocales y consonantes escritas en pantallas de móviles o de ordenadores.
Recuerdo que, cuando era pequeña, mi madre siempre me decía que tenía una risa muy contagiosa. Siempre me pareció que lo decía por hacerme sentir bien. Por darme la seguridad que necesitaba para poder expresar mi alegría, por chirriante que pudiera ser. Ella quería que no me juzgara, que no me censurará, pero para mí siempre fue horrorosa (como casi todas las cosas que tenía o que hacía en áquel entonces), aunque he de reconocer que me gustaba ver el efecto que producía en los demás. Se la transmitía. Se reían. Y veía lo que, ahora que me da por crecer, echo de menos en la gente: ALEGRÍA.
En ese tiempo no entendía la tristeza. Ahora que sé que existe, echo de menos mi contagiosa risa.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Despertar


y ver,
desde mi ventana,
como Madrid me cubre de nieve...

domingo, 30 de noviembre de 2008

Estas allí

Estas allí,
y ya no te recuerdo en ningún otro lado

Tu cuerpo enraizándose con tu Tierra,
respirando al fin,
encóntrandote de nuevo.

Estas de vuelta,
y todo volverá contigo:
los versos, las ganas, los sueños.

Estas alli,
y te siento mucho más cercano
porque aquí existes,
pero alli eres.




sábado, 29 de noviembre de 2008

Domingo

Mañana es Domingo y, ¡odio los domingos!. Son días impíos que vienen armados con puñales para clavarlos,con premeditación y alevosía, en el centro de las cosas que te gustaría hacer y no puedes.
Mañana es Domingo y, ¡no me gustan los domingos!. Sobre todo porque no estás tú con la posibilidad de ser, y hacerme existir, al final del día.
Pero también allí, mañana será Domingo. El primero en casa desde hace muchos inviernos, y entonces todo tiene otro sentido. Mañana veré 6 horas antes que tú al último día de la semana y le diré todo lo que quiero que sepas (o que recuerdes), para que cuando amanezcas pueda, desde un rincón de tu alma, o posada encima de tu pelo, vivirlo contigo en la distancia.
He intentado no pensar tanto en tí, pero como no encontraba ningún porque que me convenciera y, además, no tenía que rendir cuentas a nadie sobre promesas no cumplidas, he dejado de intentarlo y he preferido pasar la noche de éste Sábado en Madrid pensándote, recordándote, presintiéndote y escribiéndote para sentirte aquí, justo entre mi ilusión y tu alegría; entre mi incondicionalidad y tu independencia; entre la distancia y la cercanía.
Y aunque puede que ni siquiera tú entiendas esta forma mía de sin ser, me basta con seguir escribiéndote, pensándote, recordándote sin que (por ahora) tú lo sepas.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Hay días...

Hay días que se clavan en las costillas;
que trepan por el intestino hasta ubicarse en la boca del estómago;
que huelen a humo;
que en lugar de horas, hay puñales.
Son días grises de finales de Noviembre.
La antesala de las fatídicas Navidades.
Hoy no fue un día de esos, pero podía haberlo sido...

jueves, 27 de noviembre de 2008

CONTRASTES

No sabía donde ir pero sabía dónde no quería estar. Necesitaba que el frío congelará mis pensamientos por un rato y me dejará descansar. Me abroché el último botón del abrigo y cerré la puerta. Pensé en llevarme música. Siempre lo pienso cuando salgo de casa y siempre que lo pienso me acuerdo de que hace más de tres meses que perdí mi mp3. Fantaseando con la posibilidad de comprarme uno nuevo, no me dí cuenta de que, en el pasillo que llega hasta los ascensores, había una persona. Era el marido de mi vecina. La pareja del apartamento 707. Antonio, creo recordar que era su nombre, aunque yo siempre le llamo el anciano sonriente.
Debe tener unas 8 decádas. Más por lo curvado de su andar que por sus arrugas. Su pelo es totalmente blanco y lleva sombrero. Pero no un sombrero de los 60, ¡que va!. Siempre lleva sombreros que bien podían venderse en Zara . Suele llevar pantalones claros de pinzas a cuya cintura engancha los tirantes. Usa camisas claras de cuyo cuello se descuelgan divertidas corbatas. Y por supuesto, zapatos de vestir. Una mezcla amable de lord inglés y clown

-¡Buenas tardes, caballero!.
-¡Hola niña!,¡cuánto tiempo!.Buenas tardes, y qué seas muy feliz.

Me metí al ascensor procesando lo que me acababa de decir áquel entrañable anciano y bajé al portal. Cuando iba a abrir la puerta de la calle, me dí la vuelta y subí a mi casa. Encendí el ordenador (cómo si marcara tu número) y te escribí esto. Ya sabes que cruzarme con los pocos humanos que quedan, es una más de las situaciones que me ponen sensible.

Y en la mar...


- ¡Dadme tierra!
Y yo sólo podía pensar en el mar. En tu voz y en la mar.
-¡Pisad tierra!
Y yo estaba a cien mil pies de altura pensando en el mar. En tu pelo y en la mar.
-¡Sentid la tierra!
Y yo me notaba mojada imaginándome en el mar. En tu pecho y en la mar.

Pero, ¿oye?, no vayas a creer que sólo pienso en ti, ¿eh?. ¡Que va!. A veces tambien pienso en ella. Pero sí tu presentida alegría atraviesa océanos y llega, en forma de rayo de Sol, a despertarme en las mañanas, sólo puedo abrir la ventana de mi cuarto y dejar que me invada. Dejar que me inspires. Respirarte. Contagiarme y tomar prestada una esquina de tu felicidad para endulzar mis días. Ya sabes esa estúpida mania mía de darle importancia a los pequeños detalles. De no pasarlos por alto. De intentar capturarlos y hacerlos míos.
Hoy nevó en varias ciudades de España y yo me pregunto cómo será el Sol de Santiago. Cúanto quemará, cuántas heridas estará cicatrizando, qué cosas alumbrará, cuánto lo estarás disfrutando, cuántas sonrisas le regalaras...

Aquí hace frío (no me gusta mentir), pero aquí hace calor.

Hoy es Jueves y en el trabajo me dieron vacaciones obligadas, así que decidí ir a la agencia de viajes soñados. Había una oferta de última hora:" Cerrando los ojos fuerte y dejándome llevar, en menos de un segundo puedo llegar a ti, y a la mar ". No he podido resistir la tentación. Así que lo siento mi niño, tengo que dejarte que se me hace tarde. Mi vuelo esta a punto de despegar.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cuba, 26 de Noviembre de 2008

¿¡Ya!?
Casi seguro que si.
Y allí dónde estuviste anoche,
sólo habitaba el silencio.
Hoy es un día de mímica más que de versos.
De ojos aguados,
de gargantas anudadas,
de ángeles que pasan,
de recuerdos.
De tiempos pretéritos,
de presentes pluscuamperfectos.
De todo lo no vivido
resumido en un abrazo materno.
Hoy no me salen las palabras.
Hoy dibujo sobre el viento
.
Sólo gestos.
Sólo miradas.
Sólo abrazos.
Sólo un te quiero.

martes, 25 de noviembre de 2008

O quizás no


Hoy habrás volado.
Casi seguro.
Y,
sin necesidad de levantar los pies del suelo,
también lo he hecho yo .
Te he imaginado por las nubes,
inmerso en el profundo y placentero sueño
de quién ya no se siente súbdito del tiempo.
En ese mismo sueño que,
el cansancio acumulado
de tanto nervio tragado sin masticar,
te robó durante años.
Despertarás,
y tendrás un "deja vou " exacto de 8 años.
Aquí,
seguiremos en el 2008.
Aquí,
de tan libres,
seguiremos olvidando volar.
Hoy habrás volado.
Lo sé.
Hoy te he vuelto a recordar*

* RECORDAR, del latin re-cordis, volver a pasar por el corazón

De ángeles, de vuelos y de mí

Ayer desayuné con un ángel. Eran las 12 de la mañana y apenas había gente en el bar. Entró al local con el agobio que da el saberse fuera de lugar. Con miedos, vergüenzas y prejuicios, pero con el deseo de llevarse algo caliente al estómago y otro, más implícito, de no sentir la soledad. Los pocos madrugadores tardíos que había desayunando estaban tan inmersos en sus pseudo-intelectuales lecturas de periódicos gratuitos (usadas como tapaderas de soledades sociales) que no percibieron su presencia hasta que el olor que da el vivir en la calle, les invadió sus aburguesadas narices.
Tenía el pelo negro azabache, y tan enmarañado que bien podría confundirse con un nido quemado de cigüeñas. Llevaba una chaqueta gris verdosa de cuero ,dos tallas más pequeña que la suya, que dejaba al descubierto unas lumbares amoratadas escondidas bajo varias capas de suciedad que envolvían todo su cuerpo. Los jirones que quedaban de sus pantalones tan sólo le cubrían el cachete izquierdo de su gran culo,dejando al aire el enorme,peludo y sucio muslo de su pierna derecha. LLena de hematomas. Llena de heridas. Llena de cansancio. ¿Y los zapatos?. Ni siquiera llevaba. Unos empapados,rotos y putrefactos calcetines de lana eran todo su apoyo sobre el mundo

-Buenos días,¿me pones un cafe con leche,por favor?- preguntó con más vergüenza que timidez al camarero.

¡Un café con leche!.¿A qué le sabría ese café que yo apenas saboreaba?, ¿qué significaría para ella?, ¿cúan agradecida estaría por el calor del local que le estaba resguardando del frío y de la lluvia durante unos minutos?.
No levantó la mirada del suelo durante los 60 segundos que se tarda en hacer un café y cuando por fin ya lo tuvo en sus manos caminó, absorta la mirada en su gran tesoro, hacia la banqueta que quedaba libre en mi mesa. No me dirigió la palabra. Tampoco le hizo falta. Su mirada me lo dijo todo. ¿Puedo sentirme persona?. Quizás recordando otros tiempos en los que ella también tomaba el café de un trago,sin saborerarlo, sin pensar que un día podría ser un lujo que no podría permitirse, se llevó el primer sorbo a la boca. Lejos de sentirme incómoda, me sentí especial. Tenía muchas banquetas vacías pero eligió la de mi mesa. Quizás ni siquiera fue una decisión premeditada, quizás ni siquiera fue una cuestión de empatía. Tampoco me importaba. Me había hecho sentir bien y con eso me sobraba.
Toda la cafetería nos miraba, o al menos eso creo, porque noté ese extraño peso en la cabeza que se siente cuando alguien te observa desde lejos sin que quiera ser demasiado evidente. Me daba igual. Yo no podía dejar de mirarla a ella. Tenía los ojos de un azul tan transparente que buceé en ellos encontrando la paz que hacía tiempo estaba buscando. Eran pura dulzura en mitad de la desgracia. Eran una necesidad de amar.
Sorbía lentamente su café y su expresión era de agradecimiento hacia alguien que se encontraba por encima de la altura de sus ojos. Y entonces, mascullaba palabras. Supongo que le daba las gracias a ese mismo ser que a pesar de todo, no se olvidaba de ella. En ese momento el dueño del bar apareció y quiso echarla de mi lado. Me negué. ¿Quién era él para arrebatarme mi momento mágico del día?. Le dije que no me importaba que estuviera allí y ella me regaló su angelical mirada y me preguntó muy sorprendida si realmente no me importaba. Pero mujer, ¿tu no ves la sonrisa que se me ha dibujado en mis labios desde el mismo momento en que decidiste sentarte a mi lado y hacerme persona?.
Ya no habló. Ya no masculló. Ya no agradeció. La situación le había traído de nuevo a su realidad y se sintió fuera de lugar. Apuró el café y se acercó a la barra,muy educadamente ,a preguntarle al camarero cuánto le debía, y cuando éste le hubo contestado, se metíó las manos en los bolsillos del pantalón,como buscando esas monedas que una siempre lleva sueltas en ellos, pero olvidando que el suyo sólo tenia las marcas de que, en un pasado ,pudieron existir; olvidando que, en el presente, sólo había agujeros; olvidándose de quién era, y mirando ruborizada al camarero se disculpó, con una voz temblorosa, alegando que había olvidado coger el dinero al salir de casa. El corazón se me esncogió. Al camarero tambien. Le miró y le dio las gracias como quién pide perdón.
Se encogió de hombros, agachó la cabeza y caminó hacia la calle . La luz del bar se iba apagando a medida que ella se alejaba. Pensé que jamás volvería a ver esos ojos pero un paso antes de llegar a la puerta, se detuvo, se giró y me regaló, por útlima vez, su cristalina mirada. Se fue. Para ese momento, la gente que aún quedaba en la cafetería, volvía a esconder su soledad en hipócritas lecturas.
Fue un ángel. Seguro. Y empecé a volar. Lástima que al final del día tuviera un aterrizaje forzoso. A fin de cuentas volaba con las alas de repuesto porque las mías estaban en tu maleta. Sé que no soy a la única que le pasa, sé que es el precio de esta forma de vida, sé que es un tropiezo en el caminar, sé que es otro cambio más, pero déjame sentarme en la banqueta vacía de tu mesa,y, simplemente, mirarte.

PD: A esas horas, te imaginé volando a ti también. Escuchar tu voz fue remontar mi vuelo...